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EL LÉXICO DEL ESPAÑOL

Origen de las lenguas hispánicas

En el año 218 a.C., la Península Ibérica fue invadida por los romanos, quienes, poco a poco, fueron imponiendo su lengua, el latín, a los antiguos pobladores (iberos, celtas y celtíberos). Sobre el sustrato de las lenguas prerromanas, se impondrá el latín hasta hacerlas desaparecer, a excepción del vasco, cuyo origen desconocemos aun hoy día. Eso sí, el latín que el pueblo hispanorromano hablaba en la Península era la variedad coloquial o latín vulgar, no el clásico.

Con el desmembramiento del Imperio Romano de Occidente llegaron otros pueblos a la Península, procedentes del norte de Europa. Suevos, alanos, vándalos y fundamentalmente visigodos, incrementaron el léxico con germanismos, aunque el latín vulgar peninsular seguía siendo la lengua del pueblo.

El factor que determinó la fragmentación del latín y la formación de los dialectos romances peninsulares fue la invasión árabe del siglo VIII. El Islam conquistó rápidamente casi toda la Península, y los cristianos tuvieron que hacerse fuertes en la cordillera cantábrica y los Pirineos, desde donde comenzaron la Reconquista. El aislamiento al que estuvieron sometidas las comunidades cristianas hizo que el latín evolucionara de forma distinta en cada una de ellas, lo que propició el nacimiento de los dialectos romances: catalán, navarro-aragonés, castellano, astur-leonés, galaico portugués y mozárabe.

El latín continuaba utilizándose como lengua de cultura y en la escritura, pero, con el paso del tiempo, algunos de sus dialectos se constituyeron en lenguas porque se convirtieron en medios de expresión culta y literaria.

Palabras de origen latino

El 70% de nuestro vocabulario es de origen latino, frente a un 10% de origen culto griego, un 8% árabe y el resto procedente del sustrato prerromano y otras lenguas posteriores.

Palabras patrimoniales

Llamamos palabras patrimoniales a las palabras de origen latino que han llegado a nuestra lengua tras un proceso de evolución fonética de siglos.

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